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Ana

Hola soy Ana, tengo 38 años y desde pequeña siempre he escuchado decir, “que si estoy gordita”, “que si me como la comida de mis hermanas” jajaja, claro, ellas a mi lado eran un fideo jejeje.

Bueno, lo cierto del caso, es que empecé desde muy joven con las dietas y el ejercicio, y la verdad, es que esto último no se me daba nada bien. Luego vinieron los embarazos, y claro, siempre engordaba un montón, y volvía a recaer en dietas milagro. He probado todas las que existen, os lo aseguro.

Fue entonces cuando decidí, empezar a tomarme lo del ejercicio más en serio; lo típico: empecé con clases de spinning, zumba, body combat, etc,…y me fui metiendo en el mundillo del entreno en la sala de Fitness.

La verdad es que me gustaba mucho, pero, ¿qué paso?:

El coronavirus llegó a nuestras vidas y como la gran mayoría, nos quedamos sin gimnasios, si poder salir a correr, etc.

Por suerte, llegaron estas dos personas tan especiales, a las que ya seguía desde hacía un tiempo atrás, y que durante el confinamiento fueron mi salvavidas, pues desde el minuto 1 del confinamiento yo tenía claro que no me iba a quedar sin hacer nada, y menos mal estaban ellos al otro lado de la pantalla para darlo todo y hacernos, y hacerme sentir que no estaba sola.

Fueron muchas tardes de directos, de darlo todo, de sudar, de sufrir muchos burpees, entrenos con mochilas, garrafas de agua, gomas hechas con las cámaras de las ruedas de la bici, jjejjee… pero siempre acababa con ganas de más. Keep Fit era siempre la frase de despedida de los directos.

Poco a poco la vida fue volviendo a la normalidad, entre comillas, y ya no había tantos directos, pero aún así, Juanillo y Monita seguían compartiendo videos e información valiosísima.

Entonces se crearon la página de Keep Fit, donde retome de nuevo mis rutinas con ellos, con algún programa que otro.

Pero lo mejor llegó en Diciembre, cuando lanzaron el reto “21 días antes de Navidad”. La verdad, para mí fue muy difícil encontrar el equilibrio entre el trabajo y el entreno, ya que mi trabajo se triplica en navidades, pero ahí estaba yo, dándolo todo, y ahí estaban María y Juan, y muchas personas más, que a través del grupo de Telegram, nos apoyábamos. Y por qué no decirlo, también nos picábamos, sanamente, eso sí.

En fin, acabamos el año haciendo burpees y deseando empezar un año nuevo con más burpees, y más tardes de entreno, y así estamos ahora mismo; en un nuevo reto. Ahora con un poco más de tiempo para mí, y mis entrenos, para cocinar todas aquellas recetas que nos compartían cada día con el calendario de adviento.

La verdad, es que son personas muy especiales, que, aunque no conozcas personalmente, te hacen sentir a través de la pantalla que eres importante para ellos, que no eres uno más. Siempre dispuestos a ayudar, a compartir, y, sobre todo, a animarte.

Deseo de corazón, algún día ir a Vigo, porque es un viaje que ya tenía pendiente, y ahora aún más, para poder conoceros en persona.

GRACIAS EN MAYÚSCULAS…

Ana.